AGUA, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes

08 feb 2017

 Lola Itzá López Lungo, estudiante de IV bachillerato en el mural conmemorativo por los 45 años (2011) del colegio Julio Verne en Guatemala. Fotografía PNUD / Stéphanie Masaya Dallies

¿Qué habría pasado si, esta mañana al despertar, hubieras abierto el chorro sin que cayera una sola gota de agua? ¿O si, todos los días sin excepción, tuvieras que caminar kilómetros para obtener el mínimo diario de agua potable? Esa es la realidad del 60.2% de la población nacional. De acuerdo con la Global Water Partnership, Guatemala posee actualmente 197.20 Mm3/hab./año de agua dulce, sin embargo solamente el 9.88% es aprovechado. Lo anterior nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo evitar que el agua, fuente de vida, desaparezca? ¿Cómo prepararnos para el futuro que ya es inmediato? A lo largo de las siguientes reflexiones, analizaremos algunos de los problemas (y sus posibles soluciones) con relación al agua en nuestro país.

En 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fueron consensuados por los Estados Miembro de la ONU (organización fundada en 1945 para mantener la paz en el mundo) para garantizar un desarrollo que se apoye en la igualdad entre tres aspectos: ecológico, económico y social. En Guatemala, el Sistema de las Naciones Unidas, a través de veinte Agencias, Fondos y Programas, se encargan hacia el año 2030 de velar y acompañar por el avance y cumplimiento de los 17 ODS de la Agenda de Desarrollo en el país. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es parte de ese engranaje y enfocará sus acciones vinculadas hacia cada ODS, donde el recurso del agua es un eje vital y se relaciona en muchas de esas acciones.

 Específicamente el ODS 6, “Agua limpia y saneamiento”, se refiere a asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todas las personas. El agua es el elemento central del desarrollo sostenible: si logramos alcanzar este objetivo, contribuiríamos enormemente a los otros, como una reacción en cadena. Se reducirían las desigualdades (ODS 10), aumentaría la salud y el bienestar (ODS 3). Por lo tanto, ninguno es más importante que otro, todos se interrelacionan, eso explica la integralidad de la Agenda.   

El agua es mundialmente reconocida como un derecho humano. Sin embargo, aún no existe una conciencia colectiva que la califique como tal. Se puede tener una muy buena legislación, mas si no pasamos de la teoría a la práctica, el agua seguirá siendo tratada como una mercancía comercial.

¿Qué pasa cuando no se tiene acceso a agua potable para la agricultura? ¿O cuando hacen falta infraestructuras para el tratamiento o transporte del agua y saneamiento como las duchas, los lavabos o inodoros? En la escala global, y de acuerdo con la organización We Are Water,  2 millones de personas fallecen al año a causa enfermedades relacionadas con el mal uso  o tratamiento del agua; cerca de 4,000 niños menores de cinco años mueren al día por falta de este recurso básico y saneamiento adecuado. Aproximadamente 2,500 millones de personas no tienen acceso a instalaciones de saneamiento apropiadas, indispensables en la lucha contra las enfermedades causadas por agua contaminada. Dichas enfermedades: cólera, tifoidea, entre otras, retrasan terriblemente el desarrollo humano.

El agua insalubre también se utiliza para cocinar, contaminando a su vez los alimentos que ingerimos.  Vivimos en un país sobrepoblado, en el que los centros de salud no se dan abasto. Si a esto le sumamos la carencia de medicamentos y la capacidad de respuesta del sistema de salud para atender a toda la población… el problema no hace más que agravarse.

Los problemas relacionados con el agua no solo afectan a la salud, también a la educación y la economía. En África y Asia, las mujeres deben recorrer en promedio 6 kilómetros en búsqueda de agua, acompañadas por sus hijas quienes; por ende, no asisten a la escuela, dificultando así la continuidad de sus estudios. Económicamente, las sequías o los excesos de lluvia, como extremos del deterioro ambiental, son nefastos para la agricultura.

Guatemala no es la excepción. En Alta Verapaz, tan solo el 22.6% de los hogares tiene acceso a agua potable. Según información del INE, en el mismo departamento (ya que este tiene la tasa más alta), la tasa de mortalidad por diarrea fue de 33.3 por cada 100 mil habitantes. En el 2006, 22% de los hogares en todo el país no satisfizo su necesidad básica de servicios sanitarios. Todos estos datos pueden parecernos solo números, pero no podemos olvidar que cada cifra representa una persona, una vida.

Replanteemos las preguntas del inicio: ¿Qué pasaría si al abrir el chorro, no saliera agua? ¿Qué pasaría si no tuviésemos un acceso permanente a los baños y lavabos? ¿Realmente podemos quedarnos de brazos cruzados? ya conocemos los hechos, es hora de pasar  a las acciones. El Congreso legislando a favor de la población y para salvaguardar los recursos hídricos a presente y futuro. Las instituciones jurídicas deben velar por el cumplimiento de las leyes y por el correcto castigo de los infractores.  Y sobre todo, no hay que olvidar que vivimos en sociedad, y como tal, debemos asumir la responsabilidad de nuestros actos: desde el plano  individual hasta el colectivo, toda acción tiene consecuencias.

En conclusión, es importante resaltar que la lucha contra el cambio climático y por el desarrollo sostenible es un trabajo en equipo; porque todos vivimos en el mismo Planeta, porque todos somos personas.

Lola Itzá López Lungo - IV bachillerato - Colegio Julio Verne Guatemala

 

EAU, lorsqu’on oublie la valeur des choses

Et si, ce matin au lever, pas une seule goutte d’eau n’était sortie du robinet ? Ou si, tous les jours sans exception, on devait parcourir des kilomètres pour obtenir le minimum quotidien d’eau potable? C’est la réalité de plus de la moitié de la population nationale. Selon la Global Water Partnership, le Guatemala possède actuellement 197.20 Mm3/hab./an d’eau douce ; néanmoins, seulement 9.88% est utilisé. Cela nous amène à nous questionner : comment éviter que l’eau, en tant que source de vie, disparaisse ? Comment nous préparer à un futur déjà immédiat ? Au cours de ces réflexions, nous allons analyser certains des problèmes (et leurs possibles solutions) en ce qui concerne l’eau dans notre pays.

Les Objectifs de Développement Durable (ODD) ont été crées par les pays membres de l’ONU (organisation fondée en 1945 afin de maintenir la paix dans le monde) pour garantir un mode de développement qui repose sur l’égalité entre les trois piliers : économique, écologique et social. Au Guatemala, le PNUD (Programme des Nations Unies pour le Développement) la FAO (organisation pour l’alimentation et l’agriculture), l’OMS (Organisation Mondiale de la Santé) et les volontaires (agence de l’ONU) ont pour mission de contrôler nos progrès dans la mise en œuvre des 17 ODD.

Le sixième ODD, « Eau propre et assainissement », a pour but d’assurer la disponibilité, la gestion durable de l’eau et son assainissement pour tous. L’eau est l’élément central du développement durable : si on parvenait à accomplir cet objectif, on contribuerait énormément aux autres, comme une réaction en chaîne.  Les inégalités seraient réduites (ODD 10), la santé et le bien-être général augmenteraient (ODD 3), entre autres.

L’eau est mondialement reconnue comme un droit humain ; néanmoins, il n’existe pas encore une conscience collective qui la considère en tant que telle. On peut avoir une très bonne législation, mais si de la théorie on ne passe pas à la pratique, l’eau restera traitée comme une marchandise commerciale.

Que se passe-t-il lorsqu’on n’a pas accès à l’eau potable pour l’agriculture ? Ou lorsqu’on n’a pas les infrastructures d’eau et d’assainissement nécessaires  comme des douches et des toilettes ? À l’échelle globale et selon l’organisation « We Are Water », deux millions de personnes meurent par an à cause du mauvais usage de l’eau ; chaque jour, près de 4 000 enfants de moins de cinq ans perdent la vie par manque d’accès à cette ressource basique et d’assainissement adéquat. Environ deux milliard et demi de personnes n’ont pas accès à l’infrastructure d’assainissement appropriée, indispensable dans la lutte contre les maladies causées par l’eau polluée. Ces maladies (comme le choléra) retardent terriblement le développement humain.  

L’eau insalubre est aussi utilisée pour cuisiner, polluant à son tour les aliments qu’on consomme. Nous habitons un pays surpeuplé, où les centres de santé sont surchargés. Si on rajoute le manque de médicaments et de volonté politique… le problème ne fait que s’aggraver.

Les problèmes liés à l’eau n’affectent pas seulement la santé, mais aussi l’éducation et l’économie. En Afrique et en Asie, les femmes doivent  parcourir en moyenne 6 km, accompagnées par leurs filles, qui n’assistent donc pas à l’école, et compliquent ainsi la continuité de leurs études. Économiquement, les sécheresses ou les précipitations excessives, extrémités du dérèglement climatique, sont néfastes pour l’agriculture.

Le Guatemala n’est pas une exception. En Alta Verapaz, seul 1 sur 5 des ménages a accès à l’eau potable. D’après l’Institut National de Statistiques, dans le même département (puisque celui ci à le taux le plus haut) le taux de mortalité par dysenterie a été de 33.3 pour 100 000 habitants. En 2006, 22% des ménages dans l’ensemble du pays n’ont pas satisfait leurs besoins basiques de services sanitaires. Toutes ces données peuvent nous paraître des simples, mais on ne peut pas oublier que derrière chaque chiffre il y a une personne, une vie.

Revenons aux questions initiales : Que se passerait-il si, en ouvrant le robinet, il n’y avait pas d’eau ? Que se passerait-il si on n’avait pas un accès permanent aux toilettes et aux douches ? Pouvons nous vraiment rester les bras croisés ? Nous connaissons déjà les faits, passons à l’action. Le congrès en légiférant en faveur de la population et de la sauvegarde des ressources hydriques pour le présent et le futur. Les institutions juridiques en veillant au respect des lois à l’application des sanctions correctes pour les infracteurs. Et, surtout, il ne faut pas oublier que nous vivons en société, qu’en conséquence, tant au niveau individuel et collectif, tout acte a des conséquences.

Pour conclure, il est important d’insister sur le fait que la lutte contre le dérèglement climatique et pour le développement durable est un travail en équipe ; car nous habitons tous la même planète, car nous sommes tous des êtres humains.

Lola Itzá López Lungo - 2nde - Lycée Fraçais Jules Verne - Guatemala

 

WATER, you don’t know what you have until it’s gone

What would have happened if this morning, when you turned on the tap, there was not a single drop of water?  Or if every day without exception you had to walk miles to get the daily minimum of drinking water…    That is the reality of more than half of the national population.

According to the Global Water Partnership, Guatemala currently owns 197.20 Mm3/habitant/year of freshwater, however, only 9.88% is used. This leads us to ask ourselves: How can we prevent water, the source of life, from disappearing? How to prepare ourselves for a future that is already immediate? Through the following reflections, we will analyse some of the problems (and their possible solutions) in relation to water in our country.

The Sustainable Development Goals (SDGs) were developed by members of the United Nations (an organization founded in 1945 to maintain peace in the world) to ensure development based on equality between the three pillars: ecological, economic and social. In Guatemala, UNDP (United Nations Development Program), in partnership with other United Nations agencies, such as FAO, WHO and volunteers, monitors our progress towards achieving these 17 goals.

The six SDG, “Clean Water and Sanitation”, consist in ensure to all population the availability and sustainable management of water and sanitation. Water is the central element of sustainable development: if we achieve this goal, we would greatly contribute to others, as a chain reaction. It would reduce inequalities (SDG 10); increase health and well- being (SDG 3), among others.

Water is globally recognized as a human right; nevertheless, there is not yet a collective conscience that qualifies it as one. We can have a good legislation, but if we do not put theory into practice, water would still be considered as a commercial merchandising.

What happens when there is no access to potable water for agriculture? Or when water and sanitation infrastructure is needed (such as showers, sinks and toilets)? On a global scale, according to the organization "We Are Water", 2 million people die each year from diseases related to water misuse; about 4,000 children under the age of five die every day for lack of this basic resource and adequate sanitation.

Approximately 2.5 billion people do not have access to adequate sanitation facilities, which are essential in the fight against diseases caused by contaminated water. Such diseases, such as cholera, terribly retard human development.

Non-potable water is also used for cooking, polluting our food. We live in an overcrowded country, where health clinics are not enough to provide care.  If we add the lack of medicines and political will ... the problem only gets worse.

Problems related to water do not only affect health, but also economy and education. In Africa and Asia, women must walk over 6 km looking for water, accompanied by their daughters, who miss school and complicate their studies. Economically, drought or excessive rains (as extreme weather on global warming) are disastrous for agriculture.

Guatemala is not the exception. In Alta Verapaz, only 22.6% of households have access to drinking water. Based on data of the National Statistic Institute, this Department has the highest mortality rate caused by diarrhea, which is 33.3 per every 100,000 people. In 2006, 22% of households across the country did not meet their basic health care needs. All these records can be view as simple numbers, but we can not forget that next to each digit, there is a person, a life.

Let's go back to the initial questions: What happens if water does not come out when you turn on the tap? What would happen if we did not have permanent access to bathrooms and toilets? Can we really remain the same? We know the facts: it's time to act. Congress should legislate to favour people and safeguard water resources for our present and for the future.   Legal institutions should ensure complementary laws and establish sanctions for those who do not comply.  And, above all, we must remember that we live in a society, and as such, we must take responsibility for our actions: individually and collectively, every action comes with consequences.

To conclude, it is important to emphasize that the fight against global warming and the work for sustainable development are team efforts; because we all live on the same planet, because we are all persons...

Lola Itzá López Lungo - IV bachillerato - Colegio Julio Verne Guatemala

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Guatemala 
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe