Tres décadas en busca de justicia para un joven poeta, orador y líder comprometido

Historia de éxito: Edgar Paredes

 

Edgar Paredes fue muy dinámico desde pequeño. Organizaba campeonatos de básquetbol, se reunía con estudiantes en el parque central de Chiquimula para hablar sobre el futuro y poco a poco le fue encontrando gusto a declamar y la oratoria. Cuando le tocaba representar a su instituto en concursos de oratoria en otras partes del país, Edgar, estudiante de magisterio y muy consciente de la situación que vivía Guatemala a inicios de los ochenta, hablaba sobre discriminación, explotación y desigualdad.

Organizaba además actividades culturales con el fin de denunciar la represión y la violencia en contra de la población y daba discursos en el teatro al aire libre, junto al parque principal de Chiquimula. Edgar le decía a su hermano menor: “Mario, alguien tiene que alzar la voz y hacer despertar a los demás. No sé si vaya a vivir más, no sé si de repente me van a matar, pero lo voy a seguir haciendo”.

Fue una premonición. La noche del 12 de enero de 1982, Edgar se reunió en el parque con 15 jóvenes, incluido su hermano Mario, para platicar. Edgar notó entonces que era vigilado por cuatro comisionados militares –civiles que habían recibido autorización del Ejército para portar armas, ejercer poder e incluso detener a personas.

“Fíjate que me están siguiendo”, le dijo a su hermano. “No vayas a voltear a ver pero son los que están ahí en el pick up”. El pick up con los cuatro hombres estaba estacionado frente a la Municipalidad. Del grupo numeroso de muchachos ya solo quedaron tres (Edgar, Mario y otro amigo) y decidieron pasar un rato en un lugar que vendía refrescos, para ver si el vehículo de los comisionados militares se alejaba. Al tiempo notaron que el pick up ya no estaba frente a la Municipalidad y que no había gente en las calles. Decidieron entonces salir y regresar a sus casas.

Al llegar a una esquina, vieron que el vehículo estaba ahora frente a una de las entradas del instituto. Los jóvenes siguieron caminando y al avanzar media calle vieron que se encendieron las luces del pick up, que se acercó a toda velocidad hacia ellos.

El carro se detuvo frente a ellos. Se bajaron los cuatro comisionados militares y apuntaron sus armas hacia los tres jóvenes. Les ordenaron que se identificaran, pero solo Edgar tenía documento de identidad, pues era el único mayor de edad.

Aspectos Destacados

  • La Comisión para el Esclarecimiento Histórico -CEH- concluypo que:
  • La práctica de detener y desaparecer personas se constituyó como un método de exterminio utilizado por agentes del Estado con el objetivo de desarticular o aniquilar organizaciones políticas, asociaciones gremiales y populares.
  • La mayor parte de las víctimas de desapariciones forzadas fueron campesinos, dirigentes sociales y estudiantiles, catedráticos, dirigentes políticos, miembros de comunidades religiosas y sacerdotes.
  • El Ministerio Público, Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala -FAMDEGUA- y Bufete Jurídico de Derechos Humanos -BDH- son socios de PAJUST, quienes junto a otros actores, promueven el derecho a la justicia para las víctimas del enfrentamiento armado interno.

“Este es”, dijo uno de los comisionados. Tomaron a Edgar del brazo por la fuerza, lo golpearon y lo metieron a la cabina. Los comisionados se subieron, encendieron el motor del pick up y se llevaron a Edgar. “Yo reconocí a dos de ellos”, dice Mario sobre quienes se llevaron a su hermano. “Uno de ellos, Isidro Cardona, vivía casi enfrente de donde vivía mi abuela”.

La familia de Edgar comprendió entonces que no se trataba de una simple detención. A las horas de que se lo llevaran, la mamá y la abuela de Edgar fueron a preguntar por él a la Comandancia de la Reserva Militar frente al instituto. Nadie les dio información. Al día siguiente lo fueron a buscar a la Policía, al hospital, a diversos lugares. Mario incluso buscó el cadáver de Edgar en la morgue. “Desde ese momento ya no supimos más de él”, explica.

Al poco tiempo de la desaparición de Edgar, Mario y su familia empezaron a recibir amenazas, por lo que decidieron salir de Chiquimula y migrar a la Ciudad de Guatemala. Vivían todos en una misma habitación y procuraron por años pasar desapercibidos. Fueron muy reservados y no les dieron explicaciones a los vecinos sobre su razón para mudarse a la capital. Tampoco continuaron las averiguaciones para conocer qué fue de Edgar.

Luego de muchos años y en las vísperas de la Firma de la Paz en 1996, Mario se acercó a la  Asociación de Familiares de Detenidos Desparecidos de Guatemala (FAMDEGUA) para conseguir su apoyo para continuar la búsqueda de Edgar. Tres años después decidieron poner la denuncia en el Ministerio Público, para que se investigara la desaparición forzada de su hermano, pero Mario estaba consciente que los casos relacionados con los años de conflicto no avanzaban en la Fiscalía.

El nuevo siglo trajo cambios en el Ministerio Público, incluyendo en su personal. Mario se sorprendió cuando, siete años después, recibió la llamada de un Auxiliar de Fiscal, quien le informó que le estaban dando seguimiento al caso de desaparición forzada de Edgar. Recopilaron la información y prepararon el caso, por lo que el 20 de mayo de 2009 se ejecutó la detención del excomisionado militar Isidro Cardona.

En un primer momento el caso en contra de Cardona fue conocido por un Tribunal en Chiquimula, que absolvió al excomisionado. Esta primera sentencia fue apelada ante una Sala regional, que decidió aceptar la apelación. Así, se ordenó que el caso fuera conocido por un Tribunal de Mayor Impacto en la Ciudad de Guatemala.

Después de las audiencias, el 26 de marzo del 2013 dicho Tribunal dictó una condena de 50 años y 6 meses de prisión en contra del excomisionado Isidro Cardona. Se le halló culpable por desaparición forzada y delito de lesa humanidad.

“Como familia pues no se puede decir que estamos satisfechos porque eso sería imposible”, reconoce Mario. “Pero de alguna forma sí, porque logramos romper la impunidad en Guatemala. Que se reconozca que se violaron los Derechos Humanos y que se desapareció a personas muy valiosas”

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