Abordando la degradación forestal en el marco REDD+ en Guatemala

06-nov-2015

Parque Regional Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango. Foto: Giovanni Diffidenti

 

La deforestación y la degradación de bosques son la causa de aproximadamente un 17% de las emisiones de gases de efecto invernadero. REDD+ es un mecanismo ampliamente reconocido como opción de bajo costo para reducir las emisiones, para revitalizar los esfuerzos de conservación, protección y gestión de los bosques de manera sostenible.


Guatemala, 5 y 6 de noviembre de 2015.- En el marco del Proyecto Manejo Sostenible de los Bosques y Múltiples Beneficios Ambientales Globales, como parte de un esfuerzo nacional y multisectorial, el PNUD, con el apoyo de ONU/REDD y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), realizó un taller para desarrollar la definición de degradación forestal, bajo una visión política y técnica en apoyo a la Estrategia Nacional REDD+ en Guatemala, la cual busca mejorar la gestión sostenible de los bosques a la vez que reduce la emisión de gases de efecto invernadero como parte de las acciones para enfrentar el cambio climático. 

El taller tuvo como principales participantes a los miembros del Grupo Interinstitucional de Monitoreo de Bosques y Uso de la Tierra, así como el conjunto de entidades y expertos  nacionales que trabajan de manera directa con el desarrollo de la Estrategia Nacional REDD+, con quienes se ha venido trabajando en la construcción de una definición sobre degradación forestal en el marco de REDD+ para Guatemala.

La degradación forestal es también un problema económico y social

La degradación forestal no es un problema únicamente ambiental, sino también social y económico, pues afecta particularmente a los países en desarrollo, pero también a los desarrollados dada la interconectividad de los ecosistemas.  Los medios de vida tradicionales en las zonas tropicales de alrededor de 300 millones de personas, incluyendo pueblos indígenas, comunidades locales y pequeños agricultores que viven en pobreza extrema y dependen de los bosques degradados para sobrevivir.  “Este vínculo es cada vez más evidente, señaló Flor de María Bolaños, Oficial de Programa del PNUD, de manera que todo esfuerzo se realiza en el marco de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, incluyendo la Estrategia REDD+ la cual tiene implicaciones directas para la mitigación y potencialmente para la financiación y adaptación al cambio climático, como parte de un esfuerzo amplio para poner al mundo en la senda del desarrollo incluyente, sostenible y resiliente” concluyó. 

Durante el taller se abordó la degradación forestal, considerada como un desafío mundial que requiere de respuestas locales dados sus efectos en la dinámica del cambio climático, pero que sólo puede ser atendido a través de acciones concretas de los países.  “Este no es un tema que ataña únicamente al bosque, sino que se encuentra íntimamente vinculado con el uso de la tierra, las vulnerabilidades a los efectos negativos del cambio climático, principalmente de las comunidades locales y más pobres, y de la calidad de vida de todas las personas,” expresó Luis Ríos, Coordinador del Proyecto Manejo Sostenible de los Bosques y Múltiples Beneficios Ambientales Globales implementado por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales –MARN- con el apoyo del PNUD y financiado por el Fondo del Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés).

Para atender sus efectos, se deben considerar los impactos de incendios forestales, plagas y enfermedades forestales, así como la extracción legal e ilegal de madera, de leña y los efectos de fenómenos  naturales, cuando no se ha seguido una gestión integral de los riesgos. A pesar de que Guatemala ha identificado la degradación forestal como un elemento importante, hasta el momento, no existe un acuerdo nacional sobre cómo definir la degradación forestal que incluya indicadores y metodologías para su cuantificación, evaluación y monitoreo.  

Durante el taller, se discutió y analizó la información existente en el país, así como las tendencias internacionales bajo las directrices políticas y los elementos conceptuales en el marco de REDD+,  y las recomendaciones de expertos que participaron, con la finalidad de  alcanzar una definición que permita la construcción de indicadores para su análisis y monitoreo, así como los instrumentos necesarios, aplicables a la realidad nacional que aporte a la construcción de la Estrategia Nacional REDD+.

Esperamos que a través de las acciones del proyecto y de este taller se genere la construcción de una definición fundamentada en un enfoque común, con bases políticas y técnicas que corresponda a una visión nacional de desarrollo sostenible, de manera que podamos entrar de lleno en las soluciones para combatirla,” agregó Luis Ríos.

Antecedentes

El tema de degradación de los bosques es considerado un desafío dada su complejidad y las visiones particulares de cada país.  En el 2009, la FAO propuso una definición común para degradación forestal como: la reducción de la capacidad del bosque de proporcionar bienes y servicios. Sin embargo, la misma requiere definirse en el contexto de la implementación de los mecanismos REDD+ y el desarrollo de una Estrategia Nacional REDD+ en Guatemala, la cual podría contextualizarse directamente en la pérdida de las existencias de carbono de un bosque que sigue siendo bosque.

Próximos pasos

Los aportes permitirán llegar a un consenso de las directrices políticas respecto a la definición que se oriente mediante la identificación de metodologías e indicadores para el monitoreo, evaluación y presentación de informes.  Este aporte será, además, de gran importancia para el desarrollo de la Estrategia Nacional REDD+ puesto que permitirá sumar esfuerzos hacia la mitigación y combate del cambio climático, contribuyendo así a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. 

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