Dignificando la memoria de las víctimas del enfrentamiento armado interno

04-mar-2017

De izquierda a derecha: Embajadores de la Paz Diego López Morales, Petrona Maquín y Violeta Ramírez; junto a Rebeca Arias; Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala y Representante Residente del PNUD. Fotografía: PNUD Guatemala/Sol Velásquez

 

Guatemala, 25 de febrero de 2017.- Con motivo del Día Nacional de la Dignidad de las Víctimas del Conflicto Armado Interno, el 25 de febrero se llevó a cabo en Palacio Nacional de la Cultura, un acto protocolario para honrar la memoria de las víctimas del enfrentamiento armado interno.  La actividad organizada por la Secretaría de la Paz de la Presidencia (SEPAZ) y el Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) contó con la participación del Vicepresidente de la República de Guatemala, Jafeth Cabrera;  el Subsecretario de la SEPAZ, Rigoberto Casasola; el Presidente del PNR, Otoniel Fernández Escobar y como testigo de honor, la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala y Representante Residente del PNUD, Rebeca Arias Flores.

El Vicepresidente Cabrera  manifestó el compromiso del Gobierno de Guatemala de servir al país de manera justa, principalmente a quienes más lo necesitan: “Se busca honrar la memoria de aquellos guatemaltecos quienes lamentablemente fallecieron o fueron desaparecidos de forma forzada durante el enfrentamiento armado interno”.

Durante su intervención, la Sra. Arias, indicó “Nos parece importante que el Estado de Guatemala, luego de veinte años del enfrentamiento armado, tenga un día para dedicarlo a las víctimas del conflicto armado guatemalteco. En primer lugar, para atender el dolor, el sufrimiento y la dignidad de los miles de víctimas, incluyendo sus familias.  Pero también para evitar la repetición”.

Durante el acto del Cambio de la Rosa, las señoras Violeta Ramírez, Petrona Maquín y el señor Diego López Morales, víctimas sobrevivientes del enfrentamiento armado, fueron nombrados Embajadores de la Paz.

Violeta es esposa de Edgar Saenz Calito, quien fue víctima de desaparición forzada durante el Enfrentamiento Armado Interno y cuyo caso es uno de los pocos por violaciones a Derechos Humanos que han sido resueltos. Petrona pertenece a la etnia Maya Kekchí, hija de Abelino Maquín y nieta de Adelina Caal, conocida como Mama Maquín. La familia Maquín vivió y sufrió la masacre de Panzós, en Alta Verapaz, ocurrida el 29 de mayo de 1978, donde es asesinada la lidereza Mama Maquín, que luchaba por la restitución de la tierra de los campesinos en el Valle del Polochic. Diego es representante del Caserío El Palmar, en el departamento de Huehuetenango y fue una de las tantas víctimas desplazadas de sus tierras durante el enfrentamiento armado.

 

Según la Comisión de Esclarecimiento Histórico –CEH-, el conflicto armado en Guatemala dejó un saldo de 45,000 personas desaparecidas, 200,000 personas fallecidas y se registraron 669 masacres. La Comisión atribuyó la responsabilidad en un 93% al Estado de Guatemala y 3% a la guerrilla.

Con el apoyo de entidades socias del Programa de Acompañamiento a la Justicia de Transición –PAJUST- tales como la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, organizaciones de la sociedad civil y las investigaciones de la Fiscalía de derechos Humanos del Ministerio Público (MP),  tanto Violeta como Petrona; han ejercido su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación de las víctimas.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- , a través del PAJUST, ha apoyado el desarrollo de capacidades de más de siete instituciones del Estado y a más de 30 organizaciones de sociedad civil a nivel local y nacional  para el ejercicio integral de los derechos a la verdad, justicia y reparación a víctimas del conflicto armado interno de Guatemala, y promoviendo medidas para la no-repetición de graves violaciones a los derechos humanos en el futuro.